LAS COMPETENCIAS: ¿MODAS, SOFISMAS O NECESIDADES?
Por: Miguel Antonio Quintana
Previa una respuesta tentativa, que de razón al titular de este ensayo; resulta pertinentísimo esbozar algunas acepciones referidas a las competencias, en los siguientes términos: “{…}son capacidades que tenemos y desarrollamos a la hora de responder ante las exigencias que se nos presentan-vale decir- que los contenidos, las operaciones y todo lo que estudiamos,;todo esto se convierte en competencias{…}”(1).Igualmente, “{..} son el autoaprendizaje, la deseescolarización, el uso de nuevas tecnologías y el aprendizaje en el trabajo{...} más capacidad para plantear un problema y proponerle soluciones, {.. } más comunicación, más participación, más disposición para innovar {..}”(2).
Dado el anterior sucinto marco de referencia, nos resultan entendibles, comprensivas y lógicas las designaciones dadas al concepto de las competencias; no obstante, si encausamos las mismas en dirección a su doctrinal de origen contemporáneo: La banca y la industria europeo-norteamericana, estas(es decir, las competencias) emergen como “patrones de producción y verificación de conocimiento y significaciones”; en virtud, de practicas e intereses dados en estos dos sectores.
Ciertamente, desde estos sectores, se ´acuñan` los términos que soportan las razones y los porqués de la imperiosidad urgencia que, desde los ámbitos educativos, se preparen y entreguen a los diversos mercados, mano de obra con un enfoque en competencias laborales(además ,de las básicas, las ciudadanas, las científicas, las bilinguisticas, etc.) ,acorde con los requerimientos de los más importantes mercados de capital y de las industrias transnacionales, que en cabeza de las potencias, nos dictan: El cómo y el cuándo de determinados términos o modas para la educación; obviamente, para hacer posible el uso y consumo de determinados productos y/o nuevas tecnologías que ellas(las potencias), producen e imponen o enganchan de manera inevitable.
Ahora bien, para hilar esto último, a efecto de elaborar los constructos argumentativos de las competencias como modas, y a modo de simple ejercicio , veamos comparativamente y en retrospectiva(1925) que le indicaba la Misión Alemana al gobierno colombiano, en relación a los requerimientos en educación:“{…}manos hábiles y con inteligencias firmes{…}hay que educar a la población analfabeta que trabaja{..} la obligación universal es aprender{…}.Ciencias que hablen del hombre{..} (3).Continuando en retrospectiva (1952) los requerimientos un poco más a la Norteamericana eran la de una educación para: “{…} la formación cristiana y democrática, científica, profesional y técnica educativa, física y estética, cívica y social,-la-solidaridad y cooperación {...}”(4).Y, en tiempos más recientes (1992) el programa EUREKA de iniciativa Europea, que incluían premisas tales como: “{..}La política de formación de la empresa del futuro debe revalorizar las competencias en el proceso productivo .Se necesita <> el trabajo en la planta para que los operarios profundicen sus propios conocimientos de la función que ocupan, y al mismo tiempo ampliar los conocimientos del conjunto del proceso de producción para incentivar la polivalencia, permitiendo esta así, participar y pasar más fácilmente de una función a otra, o por lo menos comprender globalmente el conjunto del proceso” (5).
Por: Miguel Antonio Quintana
Previa una respuesta tentativa, que de razón al titular de este ensayo; resulta pertinentísimo esbozar algunas acepciones referidas a las competencias, en los siguientes términos: “{…}son capacidades que tenemos y desarrollamos a la hora de responder ante las exigencias que se nos presentan-vale decir- que los contenidos, las operaciones y todo lo que estudiamos
Dado el anterior sucinto marco de referencia, nos resultan entendibles, comprensivas y lógicas las designaciones dadas al concepto de las competencias; no obstante, si encausamos las mismas en dirección a su doctrinal de origen contemporáneo: La banca y la industria europeo-norteamericana, estas(es decir, las competencias) emergen como “patrones de producción y verificación de conocimiento y significaciones”; en virtud, de practicas e intereses dados en estos dos sectores.
Ciertamente, desde estos sectores, se ´acuñan` los términos que soportan las razones y los porqués de la imperiosidad urgencia que, desde los ámbitos educativos, se preparen y entreguen a los diversos mercados, mano de obra con un enfoque en competencias laborales(además ,de las básicas, las ciudadanas, las científicas, las bilinguisticas, etc.) ,acorde con los requerimientos de los más importantes mercados de capital y de las industrias transnacionales, que en cabeza de las potencias, nos dictan: El cómo y el cuándo de determinados términos o modas para la educación; obviamente, para hacer posible el uso y consumo de determinados productos y/o nuevas tecnologías que ellas(las potencias), producen e imponen o enganchan de manera inevitable.
Ahora bien, para hilar esto último, a efecto de elaborar los constructos argumentativos de las competencias como modas, y a modo de simple ejercicio , veamos comparativamente y en retrospectiva(1925) que le indicaba la Misión Alemana al gobierno colombiano, en relación a los requerimientos en educación:“{…}manos hábiles y con inteligencias firmes{…}hay que educar a la población analfabeta que trabaja{..} la obligación universal es aprender{…}.Ciencias que hablen del hombre{..} (3).Continuando en retrospectiva (1952) los requerimientos un poco más a la Norteamericana eran la de una educación para: “{…} la formación cristiana y democrática, científica, profesional y técnica educativa, física y estética, cívica y social,-la-solidaridad y cooperación {...}”(4).Y, en tiempos más recientes (1992) el programa EUREKA de iniciativa Europea, que incluían premisas tales como: “{..}La política de formación de la empresa del futuro debe revalorizar las competencias en el proceso productivo .Se necesita <
Así las cosas ,podríamos a manera de hipótesis, conjugar los tres tiempos antes referidos, y señalar: Que todos estos enunciados, traducidos en las modas de las respectivas épocas, lograron y/o alcanzan tal nivel de seducción, que cuando en sus países de origen ,dejaron de ser la moda ,aquí pasaron a ser nuestros paradigmas. Lo dicho, en razón del siguiente interrogante: ¿Estarán los europeos, los gringos, y ahora los japoneses, conceptuando y validando al 2009 (17 años después) este último enunciado, como una máxima pertinente? Pareciera que no, ellos ahora se refieren a la cooperación estratégica, cooperación en investigación, cooperación industrial, cooperación financiera, etc.
Seguidamente, y para referirnos a las competencias, como sofismas, entiéndase estas como: “argumentos solo valederos en apariencias”. Dicho esto, preguntémonos: ¿la pobreza, el desempleo y el desplazamiento económico, que hoy por hoy padecen miles y miles de compatriotas, es por la carencia de competencias laborales? Sobre este particular, y a efecto de sustentar de alguna forma esta hipótesis, podríamos traer a colación algunos apartes de lo antes señalado en negrillas: “Se necesita <> el trabajo en la planta para que los operarios profundicen sus propios conocimientos de la función que ocupan , y al mismo tiempo ampliar los conocimientos del conjunto del proceso de producción para incentivar la polivalencia”; esto último, en la práctica ha significado: Que un individuo debe y puede hoy en día, estar desarrollando en sí mismo ,el trabajo, que antes requería de dos y hasta de tres personas; esto por un lado, y por otro, mediando la práctica de las alianzas entre los grandes de los mercados ,y teniendo como premisa una frase de hace 2500 años, que dice: “ La competencia determina quién avanza y quien retrocede, quién tiene éxito y quién cae, quién tiene beneficios y quién tiene pérdidas, quién vive y quién mueres” (6); vale decir en la práctica, por ejemplo: él panadero de barrio, que hizo su curso en el SENA ,quebrado por la multinacional Pan Bimbo; las ventas por catálogo, gran negocio :No paga parafiscales, ni aprendices, en fin la lista es larga .Sin embargo, desde estos grandes consorcios económicos es de donde se dicta los componetes de las compentencias para tener la excuas.
Y, refiriéndonos a las competencias en su sentido más integral, ¿constituyen necesidades indiscutibles para asumir y enfrentar el mundo competitivo del siglo XXI?
Previo a la construcción de alguna respuesta, a dicho interrogante, parafraseemos un poco a Erich Fromm, cuando señala: “Cuando nace un hombre se le fija un escenario. Debe comer y beber y, por ende, trabajar; ello significa que le será preciso trabajar en aquellas condiciones especiales y en aquellas determinadas formas que le impone el tipo de sociedad en la cual ha nacido. Ambos factores, su necesidad de vivir y el sistema social, no pueden ser alterados por él en tanto individuo, siendo ellos los que determinan el desarrollo de aquellos rasgos que muestran una mayor plasticidad” (7)
Fijémonos muy bien, en este pronunciamiento que data de 1947,reiterémoslo: le será preciso trabajar en aquellas condiciones especiales y en aquellas determinadas formas que le impone el tipo de sociedad en la cual ha nacido), resulta sorprendentemente vigente, luego entonces, y dicho esto, la respuesta a la pregunta sería un categórico sí.
Vale decir también, que el mismo marco constitucional en su artículo 26, refiriéndose a la libertad de profesiones y oficios e interpretado por la corte constitucional, se dice: “El derecho a la libre escogencia de trabajo u oficio tiene sus limitaciones justificadas, referente a los requisitos de competencia.
Constituiría un inminente peligro de graves daños para las personas el hecho de que ciertas actividades fuesen desempeñadas por individuos que carecen de las suficientes competencias para ellas. Es claro que el trabajador se encuentra obligado a suministrar su capacidad laboral en los términos y condiciones acordados” (8).
Este mismo orden de ideas, debemos acotar: Que desde el órgano del poder ejecutivo nacional, se han generado, los decretos-leyes números: Decreto-Ley 770-05 (Nacional) Decreto-Ley 785 de 2005 (Territorial) direccionadores de los marcos legales para el ejercicio de los empleos públicos; y en tal sentido, encontramos que de la definición de competencias, en su artículo 2º dice: “ Las competencias laborales se definen como la capacidad de una persona para desempeñar, en diferentes contextos y con base en los requerimientos de calidad y resultados esperados en el sector público, las funciones inherentes a un empleo; capacidad que está terminada por los conocimientos, destrezas, habilidades, valores, actitudes y aptitudes que debe poseer y demostrar el empleado público” (9).
Evidentemente, pues, cada época de los mercados y de las sociedades humanas, exigen unas condiciones en los trabajadores y en la sociedad en general; de las cuales no nos podemos sustraernos o eximirnos; por lo tanto, las competencias, son términos validos en esta época, como lo fueron: “las manos hábiles y las inteligencias firmes” ,en las primeras épocas del siglo XX; “la formación cristiana ,solidaria y cooperativa” a mitad del referido siglo, y a partir de los 90 hasta nuestros días “la revaloración de las competencias y las polivalencias en los procesos productivos”.
Así las cosas, las competencias, podrían estar enmarcadas de una u otra manera, como: modas, sofismas y necesidades; pues, dentro de 50 años, podrían estarse requiriendo hombres y mujeres, que ahora, no logro imaginarme; no obstante, término parafraseando a Al Gini: “El trabajo sin amor, es servidumbre”.
APORTARON SUGERENCIAS E IDEAS EN ESTE ESCRITO: MARTHA LUCIA ALVEAR, YOLANDA MELO, SOCORRO QUINTERO, EDISON LONDOÑO Y 1ª REUNIÓN: ADOLFO LEÓN OBANDO.
DEPARTAMENTO DEL ÁREA DE CIENCIAS SOCIALES DE LA I.E ESPAÑA. JAMUNDI, VALLE DEL CAUCA.
-----------------------------------------------------------------------------------
Seguidamente, y para referirnos a las competencias, como sofismas, entiéndase estas como: “argumentos solo valederos en apariencias”. Dicho esto, preguntémonos: ¿la pobreza, el desempleo y el desplazamiento económico, que hoy por hoy padecen miles y miles de compatriotas, es por la carencia de competencias laborales? Sobre este particular, y a efecto de sustentar de alguna forma esta hipótesis, podríamos traer a colación algunos apartes de lo antes señalado en negrillas: “Se necesita <
Y, refiriéndonos a las competencias en su sentido más integral, ¿constituyen necesidades indiscutibles para asumir y enfrentar el mundo competitivo del siglo XXI?
Previo a la construcción de alguna respuesta, a dicho interrogante, parafraseemos un poco a Erich Fromm, cuando señala: “Cuando nace un hombre se le fija un escenario. Debe comer y beber y, por ende, trabajar; ello significa que le será preciso trabajar en aquellas condiciones especiales y en aquellas determinadas formas que le impone el tipo de sociedad en la cual ha nacido. Ambos factores, su necesidad de vivir y el sistema social, no pueden ser alterados por él en tanto individuo, siendo ellos los que determinan el desarrollo de aquellos rasgos que muestran una mayor plasticidad” (7)
Fijémonos muy bien, en este pronunciamiento que data de 1947,reiterémoslo: le será preciso trabajar en aquellas condiciones especiales y en aquellas determinadas formas que le impone el tipo de sociedad en la cual ha nacido), resulta sorprendentemente vigente, luego entonces, y dicho esto, la respuesta a la pregunta sería un categórico sí.
Vale decir también, que el mismo marco constitucional en su artículo 26, refiriéndose a la libertad de profesiones y oficios e interpretado por la corte constitucional, se dice: “El derecho a la libre escogencia de trabajo u oficio tiene sus limitaciones justificadas, referente a los requisitos de competencia.
Constituiría un inminente peligro de graves daños para las personas el hecho de que ciertas actividades fuesen desempeñadas por individuos que carecen de las suficientes competencias para ellas. Es claro que el trabajador se encuentra obligado a suministrar su capacidad laboral en los términos y condiciones acordados” (8).
Este mismo orden de ideas, debemos acotar: Que desde el órgano del poder ejecutivo nacional, se han generado, los decretos-leyes números: Decreto-Ley 770-05 (Nacional) Decreto-Ley 785 de 2005 (Territorial) direccionadores de los marcos legales para el ejercicio de los empleos públicos; y en tal sentido, encontramos que de la definición de competencias, en su artículo 2º dice: “ Las competencias laborales se definen como la capacidad de una persona para desempeñar, en diferentes contextos y con base en los requerimientos de calidad y resultados esperados en el sector público, las funciones inherentes a un empleo; capacidad que está terminada por los conocimientos, destrezas, habilidades, valores, actitudes y aptitudes que debe poseer y demostrar el empleado público” (9).
Evidentemente, pues, cada época de los mercados y de las sociedades humanas, exigen unas condiciones en los trabajadores y en la sociedad en general; de las cuales no nos podemos sustraernos o eximirnos; por lo tanto, las competencias, son términos validos en esta época, como lo fueron: “las manos hábiles y las inteligencias firmes” ,en las primeras épocas del siglo XX; “la formación cristiana ,solidaria y cooperativa” a mitad del referido siglo, y a partir de los 90 hasta nuestros días “la revaloración de las competencias y las polivalencias en los procesos productivos”.
Así las cosas, las competencias, podrían estar enmarcadas de una u otra manera, como: modas, sofismas y necesidades; pues, dentro de 50 años, podrían estarse requiriendo hombres y mujeres, que ahora, no logro imaginarme; no obstante, término parafraseando a Al Gini: “El trabajo sin amor, es servidumbre”.
©copyright Miguel Antonio Quintana
©copyright Miguel Antonio Quintanamarquin
APORTARON SUGERENCIAS E IDEAS EN ESTE ESCRITO: MARTHA LUCIA ALVEAR, YOLANDA MELO, SOCORRO QUINTERO, EDISON LONDOÑO Y 1ª REUNIÓN: ADOLFO LEÓN OBANDO.
DEPARTAMENTO DEL ÁREA DE CIENCIAS SOCIALES DE LA I.E ESPAÑA. JAMUNDI, VALLE DEL CAUCA.
-----------------------------------------------------------------------------------
1. Aldana León, Wilson. Evaluemos Competencias en Ciencias Sociales 7, 8,9. Editorial Magisterio, Bogotá, 2002.
2. Gómez Buendía, Hernando. Educación La Agenda del siglo XXI. Tercer Mundo Editores, Bogotá, tercera reimpresión ,2000.
3. Quiceno, Humberto .Pedagogía Católica y Escuela Activa en Colombia (1900-1935).Ediciones Foro por Colombia, Bogotá, 1988
4. Parra Sandoval, Rodrigo. Los Maestros Colombianos. Plaza y Janes (Editores), Bogotá, tercera edición 1994.
2. Gómez Buendía, Hernando. Educación La Agenda del siglo XXI. Tercer Mundo Editores, Bogotá, tercera reimpresión ,2000.
3. Quiceno, Humberto .Pedagogía Católica y Escuela Activa en Colombia (1900-1935).Ediciones Foro por Colombia, Bogotá, 1988
4. Parra Sandoval, Rodrigo. Los Maestros Colombianos. Plaza y Janes (Editores), Bogotá, tercera edición 1994.
5. Robledo, Jorge y otros. Conocimiento y Competitividad, Colciencias. Tercer Mundo Editores, Bogotá, 1993.
6.Sun Tzu,(hace 2500 años)
7. Fromm, Erich. El Miedo a la Libertad. Ediciones Paidos. Buenos Aires, 1947.
8. Gomez Sierra, Francisco (compilador).Constitución Política de Colombia. Editorial Leyer.Bogota D.C.2003.
9. Decretos-ley 770 y 785 de 2005.
6.Sun Tzu,(hace 2500 años)
7. Fromm, Erich. El Miedo a la Libertad. Ediciones Paidos. Buenos Aires, 1947.
8. Gomez Sierra, Francisco (compilador).Constitución Política de Colombia. Editorial Leyer.Bogota D.C.2003.
9. Decretos-ley 770 y 785 de 2005.
Interesante artículo mi querido profesor Quintana, le agradezco a Usted y a sus selectos colaboradores por dar a conocer este ejercicio de reflexión frente a tan interesante tema como es el de las competencias, me gustaría también preguntarle si esta reflexión se ha ubicado de manera más precisa en el tema educativo
ResponderEliminarhttp://youtu.be/PTnDOoaKdmc hay le mandamos el vídeo de el masacre de las bananeras att. Miguel Angel Gaitan y Juan David Velasco 9-2 colegio España (jamundi)
ResponderEliminarProfesor hay le mandamos el link del vídeo Teoría ecológica http://youtu.be/uLI4TTHMG5I att. Miguel Angel Gaitan y Juan David Velasco colegio España 9-2
ResponderEliminar